Cómo jugar las fases iniciales e intermedias de un torneo: gestión del stack

Los triunfos en el mundo del póker son siempre consecuencia de un proceso elaborado y prolongado. Esto se construye en cualquier disciplina, donde es fundamental forjar cimientos sólidos desde la primera mano para poder empezar a erigir una proeza inolvidable.
Cada vez que arranca un torneo de póker, la meta de cualquier jugador será la de llegar a la máxima cota, es decir: ganar el certamen. Sin embargo, el camino hacia la mesa final no es sencillo. Para poder estar allí deberemos pasar por varias fases en las que se deberán tomar decisiones acertadas en cada momento y situación, ya que, de otra forma, nos quedaremos en el camino.
Ante esta realidad, hemos querido elaborar una guía sobre cómo jugar las primeras fases de un torneo de póker, teniendo en cuenta el principio de que para llegar lejos lo importante es no perder pronto. El texto que se dividirá en dos partes, tiene el objetivo de servirte de gran utilidad para poder conseguir una base sólida en el comienzo de cada torneo y llegar de la mejor manera a las fases finales. ¡Vamos allá!
Ajustar la estrategia a la fase del torneo
Para comenzar, es importante saber que el desarrollo de un torneo de póquer va mutando a medida que pasan las manos. No es lo mismo jugar en la mesa inicial que en la final o en una intermedia. Las fases son completamente independientes una de la otra, por lo que resulta vital conocer cada una de ellas y saber cómo jugarlas.
A medida que uno avanza en la competición, los factores que determinan nuestras decisiones van modificándose: el nivel de nuestros oponentes crece y su estilo cambia, nuestro stack no es el mismo y el tamaño de las ciegas se vuelve mucho más considerable. Por ello, no nos quedará otro remedio que ajustar nuestra estrategia a lo largo de las distintas fases del torneo.
Gestionar el stack
Al comienzo del torneo de póker con dinero real, el stack con el que contamos será similar al de nuestros rivales. Por eso, resulta fundamental una correcta administración para ir ganando terreno y posicionándonos mejor en él para las fases finales del torneo. De esta correcta administración nacerá nuestro posicionamiento y, a partir de allí, debemos ir elaborando las estrategias más adecuadas para seguir avanzando. Claro está: cuántas más fichas tengamos en nuestro poder, más sencillo nos será ir creciendo a lo largo del certamen.
En un principio, es fundamental aprovechar las oportunidades que se presenten. En las primeras fases, nuestro stack es grande con respecto al tamaño de las ciegas. De forma frecuente nuestro stack, y el stack medio, serán de más de 50 ciegas, por lo que tendremos que seleccionar bien en qué manos jugar, a qué oponentes nos queremos enfrentar y la manera en la que encararemos dichas manos.
Finalmente, ya en la fase intermedia, con la subida de las ciegas, nuestro stack oscilará entre las 15 y las 50 ciegas. A veces tendremos incluso menos, dependiendo de cómo nos haya ido en la primera ronda. La fase intermedia concluye cuando quede un número de jugadores cercano al total que puedan llevarse un premio o, lo que es lo mismo, cuando estemos cerca de la fase burbuja.
Si, por ejemplo, cobran los mejores 100 jugadores, la fase intermedia terminará cuando queden entre 150 y 120 jugadores. Después vendrá la fase de burbuja y el torneo proseguirá ya con los jugadores que obtendrán algún tipo de ganancia, por lo que la manera de jugar podría llegar a variar.
Juan es uno de nuestros redactores principales de Póker de nuestra página en español para usuarios tanto de España como de Latinoamérica. De la misma manera, colabora con nuestra web en inglés, redactando diferentes noticias relacionadas con el sector del póker para lectores de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá o Australia.



